✨ʟᴀ ɴᴜᴇᴠᴀ ɴᴏʀᴍᴀʟɪᴅᴀᴅ✨
- KIARA
- 17 jun 2020
- 2 Min. de lectura

Esta frase la escucho desde hace tiempo...
Y es que tendremos que aprender (si es que ya no lo hemos hecho de alguna manera) a convivir con el virus hasta que haya una vacuna.
Viviremos con mascarillas, geles antibacteriales, pendientes de la distancia social y sobre todo, con más incertidumbre ya que el números de asintomáticos es alto.
Pero aunque parezca extraño, he visto que los niños se han adaptado mucho mejor que los adultos. La costumbre es un hábito adquirido por la práctica frecuente de un acto y en los niños se les da de manera más sencilla.
Aunque no podría generalizarlo ya que mi hijo a pesar de usar su mascarilla con tranquilidad ya que cada vez que va al hospital lo hacía con ella, la idea de la salida o regreso al colegios, le da mucho temor y prefiere quedarse en casa.
Con respecto a los estudios, al principio fue todo desgastante, el estudiar en casa con nuevas modalidades fue difícil, #LittleF no comprendía mucho las clases de manera virtual así que, como ya les he contado, tuve que ver primero la clase y adaptarsela para que él pueda comprenderla mejor, esto hacía que estuviera pegada a la silla toda la mañana, sin poder avanzar con otros temas y hasta la fecha lo seguimos haciendo ya que si lo dejo puede irse volando entre sus pensamientos.
Ahora, las cosas fluyen un poco mejor, sigue renegando por las clases pero está cumpliendo con la indicaciones de la profesora, aunque estas semanas han sido durisimas para él, cumple con las pautas dadas con desgano y la verdad que no lo culpo pero al menos se mantiene ocupado.
Hay voladas de que definitivamente se levantará la cuarentena a fin de mes... Esto me causa ansiedad pero por acá seguiremos haciendo el aislamiento inteligente, limitando las salidas y evitando las visitas.
Siento que ahora será "sálvese quién pueda y cómo pueda".
¿Ustedes como van con la nueva normalidad?