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✨Para mamá, para✨

  • Foto del escritor: KIARA
    KIARA
  • 25 mar 2020
  • 3 Min. de lectura

El mundo gira rápidamente, tal vez los días, semanas y años pasan en un abrir y cerrar de ojos y no nos damos cuenta.

Nuestros hijos empiezan a crecer, a razonar de una manera diferente, se dan cuenta de las situaciones reales y empiezan a generar su propio concepto de la vida.

A veces nos perdemos en instantes que nos marcan, somos seres humanos y es inevitable hacerlo. Pero al mismo tiempo somos mamás, somos leonas que protegemos a nuestros cachorros contra viento y marea, que a veces nos olvidamos que somos personas también.

Yo me avoque a la crianza de mi hijo, tuve la suerte de poder hacerlo y desarrollarme como profesional de manera part time como emprendedora, pero mi mayor propósito era lograr que mi hijo tuviera una infancia feliz, sana y justa sobre todo cuando recibí el tdah en mi casa.

El mundo puede llegar a ser un lugar muy cruel y no quería que mi hijo lo viviera pero lamentablemente hay cosas que escaparan de nuestras manos.

Pero... Han pasado los años, en donde mi hijo se desenvuelve mejor, empieza a conectar emociones y sentimientos con situaciones reales a base de raciocinio, me doy cuenta que empecé a quedarme atrás.

Antes renegaba de la situación, perdía el control de mis emociones y dejaba que la frustración me ganara.

~años en que ni yo misma me reconocía ~

No dormía (aunque aún sigo sin hacerlo), andaba de mal humor y me costaba aceptar cambios. Pero conforme pasaron los años, empecé a darme cuenta de lo que realmente quería y me hacía feliz, definitivamente no estaba en el lugar indicado.

Salí de ese círculo que me estaba absorbiendo, empecé a pensar en mí también y ser más egoísta conmigo misma, a comprenderme y aceptarme. Me costó un par de años más en entrar en una modalidad más zen con la vida, a aceptar lo que viene con mejor disposición. Aunque hayan días difíciles, sé que fue el mejor camino. Dejé mucho atrás y realmente puedo decir que no me arrepiento.

Mi hijo es ahora el que me empuja a hacer más cosas para mí misma... "¿Mamá porque no estudias de nuevo? Sé que esto te gusta".

Y la verdad es que salir de nuestra zona de confort es complicado cuando llevas años en la misma rutina y el mismo propósito.

Con estos 10 años de maternidad, me he dado cuenta que no extraño mi vida de "antes", que he quemado etapas lindas y también divertidas de la mejor manera es decir "ya lo viví y fui feliz".

Pero mi hijo no se quedará pequeño siempre, avanzará y yo no puedo quedarme atrás. Él volará del nido algún día y estoy segura que lo hará con los pies en la tierra, siendo un hombre bueno, sensible al dolor ajeno, comprensivo y muy humano. Sé que saldrá adelante a base de su ingenio y habilidad aunque aún hay mucho por que trabajar.

El tdah, Tag, sensorial y todo lo que lo envuelve lo acompañará siempre, es inevitable, pero podrá manejarlo, estoy segura.

Aún debemos trabajar en la impulsividad, esto es lo que más me asusta como a muchas de nosotras así como los cuadros de tristeza profundos, sobre todo cuando vives de cerca la depresión y sus consecuencias.

No es un camino sencillo... Pero algo que he aprendido es que si tú te pones una situación zen, tu hijo lo tomará de ejemplo, tal vez no sea inmediato, a mi me ha costado años, pero me doy cuenta que funciona.

El ejemplo es el mejor maestro.

Así que te dejo una sugerencia...

-Pero no lo hagas con ojos juzgadores, hazlo con una mirada neutral. -Cada arruga, cada cana, cada gesto obtenido es reflejo de lo que has vivido y sobrevivido.-Levántate y mírate al espejo.-Mira cómo has cambiado con los años y amalo.

Ahora... Trata de pensar en lo que TÚ quieres como persona para el futuro, que quieres hacer, de que quieres vivir, que te apasiona y que te saca una sonrisa. Nunca es tarde para aprender algo nuevo y desarrollarlo, solo hay que tener los pantalones bien puestos y lanzarse.

Yo estoy en esta etapa, si no hubiera sabido del diagnóstico o condición de vida de mi hijo, tal vez no me hubiera percatado que me encanta y disfruto mucho el escribir, o la educación y psicología.

Así que "para, mamá, para" que le tiempo vuela y no regresa.

Un día a la vez ❤️ Kiara

 
 
 

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